Homilía para el Domingo XXI del Tiempo Ordinario


Is 66,18-21; Sal 116; Heb 12,5-7.11-13;  Lc 13,22-30

Ciclo C

Salvarse no es solo cruzar

El texto nos recuerda una vez más, que Jesús va de camino hacia Jerusalén, que será su meta. Sigue Lucas con la acumulación de dichos sin mucha conexión entre sí, pero todos tienen como objetivo ir instruyendo a los discípulos sobre el seguimiento de Jesús. Lo que llama la atención en el texto de hoy es que Jesús no responde a la pregunta,  y no lo hace porque la pregunta está mal planteada.
·      La salvación no es una línea que hay que cruzar,
·      La salvación es un proceso de descentración del yo, que hay que tratar de llevar lo más lejos posible.

Un tal Jesús. CAP. 27. LA OVEJA PERDIDA

El P. Vicente. Diario de un Cura de barrio. CAP. 14. EL DESTINO DE UN ATEO

Ellos vivieron el Evangelio. SANTA ELENA

Laudato Si. CAP. 14. HERMANA AGUA

Historias que tocan el alma. EL PAQUETE DE GALLETAS

Homilía para el Domingo XX del Tiempo Ordinario

Jr 38,4-6.8-10; Sal 39; Heb 12,1-4; Lc 12,49-53

Ciclo C

¿Fuego que extingue o purifica?

La conclusión de lo que hemos venido escuchando en el evangelio de Lucas durante las semanas pasadas, la hemos escuchado en el evangelio de este día, es el colofón sobre la confianza y la vigilancia de la cual nos ha venido hablando Jesús. Hoy habla brevemente de sí mismo de una manera un tanto enigmática.
·      ¿Qué clase de fuego trae al mundo?
·      ¿Qué significa ese bautismo?
·      ¿De qué paz está hablando?

Son frases enigmáticas que no es fácil colocar en un contexto que las hagan significativas para nosotros:
·      De entrada debemos de entender que no se trata de un fuego destructor,
o   como el que provocó Elías
o   o como el que anunciaba el Bautista.
·      Se trata del fuego que purifica y da vida.